¿Levanta y ladea la cabeza con firmeza mientras está tumbado? ¿Mantiene las piernas extendidas cuando está tumbado? ¿Localiza los diferentes estímulos?
Estas evaluaciones corresponden a las primeras etapas de la vida del niño. Servirán a los padres para conocer si el desarrollo de su hijo sigue el ritmo evolutivo adecuado.



















