Bullying o acoso escolar
El bullying, o acoso escolar, es una forma de agresión que ocurre entre estudiantes y que se dirige de manera persistente hacia una víctima concreta. Se manifiesta a través de agresiones físicas, verbales o psicológicas, y puede extenderse más allá del entorno escolar, incluso en el barrio o a través de dispositivos electrónicos, dando lugar al ciberacoso.
Tipos de Bullying
Bullying físico
Cualquier contacto no consentido con la víctima. No solo incluye golpes o palizas, sino también empujones, manoseos o cualquier forma de agresión física.

Bullying psicológico o emocional
Difícil de detectar, su objetivo es menospreciar a la víctima, aislarla del grupo y afectar su autoestima.
Bullying verbal
Uno de los más frecuentes, se centra en herir a través de palabras, resaltando diferencias físicas, sociales o psicológicas.
Ciberbullying
Acoso a través de tecnologías como WhatsApp, Facebook, Instagram o correos electrónicos, que mantiene a la víctima bajo vigilancia y hostigamiento constante.

Factores que pueden favorecer el bullying
El acosador suele presentar una combinación de factores que facilitan este tipo de conducta:
- Factores personales: baja autoestima, impulsividad o agresividad. A veces, estas conductas se ven reforzadas por un entorno familiar violento, la ausencia de límites o influencias culturales y mediáticas negativas.
- Factores escolares: la falta de supervisión, normas claras o protocolos anti-bullying pueden facilitar que surjan situaciones de acoso.
- Factores psicológicos: dificultades para gestionar emociones, falta de empatía y tendencias agresivas.
Prevalencia y colectivos más vulnerables
Se estima que entre un 15 % y un 50 % de niños y adolescentes puede experimentar algún tipo de bullying o acoso. Algunos colectivos son especialmente vulnerables, como:
Niños con discapacidad
Niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA)
Niños con problemas de integración social u obesidad
Aquellos percibidos como “diferentes” por sus compañeros

Detectar el bullying. Señales de alerta
El bullying puede afectar tanto al bienestar emocional como al rendimiento escolar. Algunos síntomas frecuentes incluyen:
- Descenso del rendimiento escolar, problemas de memoria y concentración.
- Dificultades para dormir, pesadillas.
- Depresión, sensación de cansancio.
- Ansiedad, sensación de ahogo.
- Aislamiento social y retraimiento.
- Negarse a ir al colegio.
- Nerviosismo, pesimismo.
- Miedo a perder el control o a estar solo.
- Ideas o intentos de suicidio.

Bullying escolar. Qué hacer y cómo actuar

Si crees que tu hijo puede estar siendo víctima de bullying o acoso escolar, habla con el niño con calma y escúchale sin juzgar.
Informa al centro educativo y solicita que activen el protocolo correspondiente. Refuerza su autoestima y recuérdale que no es culpable.
En Delphos estamos aquí para ayudarte. Nuestro equipo de profesionales cuenta con la experiencia y las herramientas necesarias para atender esta problemática y acompañar tanto a niños como a familias en el proceso de recuperación y prevención.


